Senegal: Los niños de la Lata


 

Foto: ElPaís.com

Corre estos días por las redes sociales, medios de comunicación y en los discursos políticos declaraciones que transforman la huida en una especie de ola de invasión peninsular.

Hay mensajes que todavía no se acaban de entender, como el de que una mujer con su bebé se suba a un cayuco y comience una aventura, peligrosísima por cierto, sin saber lo que le va a deparar. Estos impulsos son los que a mí siempre me han removido la conciencia y preguntarme ¿Qué estará pasando allí?, ¿Por qué aquí se sienten más seguros que incluso se asocian en cooperativas para reivindicar derechos?. A esta pregunta, es evidente que tiene una respuesta más o menos clara: En su país de origen no encuentran la libertad que les pueda otorgar ese derecho.

Creo que tenemos mucha desinformación sobre el origen de estos movimientos de personas y también demasiada información, muy sesgada, por la influencia de ciertos medios de comunicación, Gobiernos y determinados partidos políticos. Estamos en una situación de ignorancia pura y lo más peligroso, que opinamos sin sentido y con muy pocos datos en nuestras cabezas.

Países que interfieren en la soberanía de estos pueblos, impiden que se desarrolle ese bienestar que nosotras conocemos como tal.

Esa interferencia, producida por países con grandes intereses sobre la riqueza africana y las empresas que empujan a luchar por conseguirlas, son los causantes de este desequilibrio en la base de la pirámide del problema. A muchos lobbys Político-Empresariales les interesa seguir alimentando esta ignorancia, que nos llega y se instala en nuestro día a día.

He querido investigar un poco más a fondo ¿Qué es lo que se está haciendo por allí?. Gracias a una compañera que me ha integrado a fondo en una red de ayuda “in situ” con un proyecto llamado “”El Reino de los niños”, dirigido a mejorar el bienestar de los llamados “Niños de la lata” (Los niños Talibés del Senegal). Un problema importante de explotación, abuso de las condiciones de pobreza infantil a través de la mendicidad forzada, una mal llamada tradición senegalesa fruto de la pobreza, sobre todo de las zonas rurales de este país africano.

Las cifras son alarmantes, más de 200.000 niños son “usados” para mendigar por las calles, portando una lata en sus manos, durante largas horas.

Pero no lo hacen de manera voluntaria, todo tiene un proceso y es verdaderamente preocupante. Aprovechándose de la pobreza que reina en la zona rural del Senegal, los padres se ven forzados a entregar a sus hijos a una especie de Tutor, llamados “Marabús”. Éstos acogen a los niños entregados a cambio de la enseñanza del Corán, durante al menos seis horas diarias. A cambio, el menor tiene la obligación de mendigar por las calles para conseguir dinero y entregárselo al marabú. Este dinero sirve para mantener el estatus económico de la familia del Marabú, a veces demasiado obstentosa, y otra parte del dinero es enviado a la familia del menor explotado. El marabú no tiene la obligación de alimentarlo o si lo hace es en penosas condiciones, tienen un lugar donde dormir, pero más que una casa es una cárcel donde reciben malos tratos, vejaciones, insultos y encima sin asistencia sanitaria.

El Reino de los Niños, gracias al empuje de un grupo de personas de nuestro país y en colaboración con voluntarios y vecinos locales, activistas locales, profesionales de la educación y de la rama sanitaria, han consiguido levantar un “Hogar” en un barrio de la ciudad de Rufisque (Colobane Gouye Mouride), de la que forma parte de la región de Dakar.

Gracias a este empuje, los niños pueden ya desayunar y merendar, contar con un seguimiento de la salud, campañas contra la sarna, vacunaciones, curas de pequeñas heridas, cubrir estancia por enfermedad, reparto de medicación. En el proyecto educativo la Educación de Valores, desarrollo de Juegos en diferentes edades, Talleres de dibujo…Ahora mismo la escuela cuenta con 20 niños de 4 a 8 años y 20 niños de 8 a 12 años. A partir de los 14 años existe la residencia de hogar para jóvenes en formación. Ahora mismo hay dos, con expectativa de incorporación de otros 12 más. Entrarán a formar parte del proyecto de Formación Profesional.

Personalmente da gusto ver, como un grupo de personas integrantes en varias asociaciones “Niños de la Lata” y “Taranga Extremadura”, se han volcado con este proyecto muncipal y esté obteniendo excelentes resultados, para mejorar la situación de estos niños y que puedan tener un futuro digno en sus lugares de origen.

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¿Libre Comercio y Justo a la vez?


Cuántas veces nos han dicho que el libre comercio era bueno. Que ayudaría al crecimiento económico y a la gran creación del empleo.  Libre Comercio, ese término que nada tiene que ver con lo que pretende insinuar.

A día de hoy existe una mayor liberalización comercial, pero no por el gran éxito del Libre Mercado sino por el fracaso de los acuerdos alcanzados hasta el momento. El tiempo, ha demostrado que muchos países empobrecidos habían firmado los acuerdos porque su presidente o mandatario, normalmente encargado de la negociación estaban corrompidos por intereses privados, que para nada beneficiarían al pueblo que lo había elegido para gobernar.

Con el Libre Mercado, se entró en una desesperación por atraer capital y empresas llevaron a estos gobiernos a renunciar a un elevado número de derechos ante las empresas transnacionales. Todos los acuerdos entre empresas y países firmantes conllevan claúsulas que permiten la remuneración en caso de que un país haga o cambie una ley que pueda perjudicar los intereses de las empresas transnacionales firmantes, es decir que les perjudique en sus intereses privados.

Estos acuerdos alcanzados, recordando la suspensión de los famosos aranceles, hicieron que los productores locales se sometieran a la presión de la competencia extranjera. Las industrias no pudieron estar a la altura frente a las grandes y potentes industrias transnacionales, la agricultura decae y sus agricultores deciden abandonar sus cultivos por no poder competir con los precios extranjeros, que les obligaba a mal vender sus productos locales. Libre Comercio = Zorro en el Gallinero .

Por eso a día de hoy, el Comercio Justo es muy importante. Hablo de comercio justo no solo con el que negociamos en países tropicales, sino también sabiendo que puede ampliarse el concepto al consumo local o de proximidad de las comunidades afectadas. Por ello hay que plantearse la posibilidad de hacer realidad el acercamiento y cooperación entre grupos de artesanos y cooperativas industriales.  Ayudar para que el acercamiento evite pasar por los filtros de las grandes empresas y grandes bancos.

Esto está en tu mano y no es solo cuestión de precio. El comercio justo debe seguir avanzando porque es una herramienta que ayuda a mejorar la economía social. Sí quieres tener más información puedes consultar la evolución del comercio justo en España a través de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo

 

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La Injusticia de Jorge….sensibilidad hacia la diversidad


Adrian B./EQUO.- La noticia corrió como la pólvora. A Jorge no lo querían en su viaje porque su minusvalía “estorbaba”. Conclusiones fulminantes, dolorosas y cercanas a mentalidades de pasadas épocas. Un AMPA que no ha sabido estar a la altura de las circunstancias que ha preferido verse al borde de la disolución asociativa antes que llegar a un consenso entre la dirección del centro (Eulalia Álvarez Lorenzo) y las partes representadas.

Jorge es alumno del citado centro y su madre Elena pide a gritos una solución y esta no es otra que los padres se sumen a la lucha contra la discriminación y fomentar la igualdad de oportunidades que deben ser realizadas en los centros educativos. Elena pide a gritos que cambie la política escolar del centro sobre la discriminación. Elena pide que la asociación represente los intereses de los padres e hijos en las políticas escolares, que desaparezca el desinterés y hacer entender a la dirección del centro que consideren necesario incluirlos.

Las personas potencialmente afectadas por la discriminación, como es el caso de Jorge, sabemos que juegan un papel muy limitado en la formulación de políticas escolares entorno a la discriminación. En general las direcciones de los centros tienen miedo a las influencias externas a la hora de hacer el reglamento escolar. El AMPA debería “obligar” a tener reglamento escolar y participar en las directrices para su formulación. Sabiendo interpretar el significado del concepto de reglamentos escolares, una cosa son los programas o planes específicos y otra los acuerdos escolares especiales entre padres, alumnos y dirección del centro, abarcando formulaciones especiales acerca de la aceptación de diferencias hasta el compromiso de solucionar los conflictos.

El principal objetivo sería combatir la discriminación, sea del tipo que sea, de género por discapacidad física o psíquica. Todos sabemos que en la etapa escolar se hace muy poca referencia a la edad o la orientación sexual por ejemplo. Al actual AMPA le diría que se pensaran en ir pidiendo un reglamento escolar válido para alumnos, padres y para todas las personas que trabajan y aprenden del centro escolar. Organizar una semana contra la discriminación social con todos sus contenidos y marcando claramente los objetivos. Que además esta semana sea orientada NO solamente a los alumnos, como se hacen otras veces, sino también al personal docente y por favor, un poco de “Sensibilidad hacia la diversidad”  que estamos en el SIGLO XXI.