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Asturias sigue siendo un Matadero de Lobos

Con datos registrados del año pasado, la cantidad de cabezas de ganado que accedieron al Parque Nacional Picos de Europa ascendieron a un total de más de 30.000 unidades. Un total aproximado de más de 600 ganaderos a título principal y más de 30 sociedades. No todas las Juntas han enviado el informe de los censos solicitados, por lo que el número asciende aún más.

Es díficil comparar datos de un año a otro, porque el cambio de modelo en la composición ganadera varía de manera muy radical. Se pasa de una ganadería extensiva de menor (ovino-caprino) a una de mayor (Equino-Bovino) y esto cambia también el comportamiento del lobo ibérico en esos bellos parajes.

Desde el año 1996, año donde el Parque empieza los controles poblacionales, se han abatido un total de 39 ejemplares de Canis lupus signatus. Desde ese mismo año, en comparación con años anteriores, los datos arrojan a la luz que cuantos más ejemplares se abaten, más daños sufre la cabaña ganadera. Año 99, 6 lobos abatidos 400 cabezas de ganado afectadas. Año 2008, Cero ejemplares abatidos 170 cabezas afectadas, por poner varios ejemplos. Además tengamos en cuenta que en el 2000 se sabía de 2 grupos reconocidos y en el 2008 cuatro. A día de hoy dicen reconocer 6 grupos, más lobos y menos daños con un total de 140 expedientes actuales.

140 Expedientes a día de hoy registrados en base a los  tramitados por las oficinas del PN. Donde 5 no son atribuidos al lobo (Se deben a perros u otras circunstancias), del resto presentan algunos dudas, pero “Que se asignan al lobo por no tener otras alternativas que excluyan su autoría”. En los 140 expedientes hay 9 empresas que presentan daños y el resto ganaderas o ganaderos a título individual u otros registrados en censo correspondiente.

Nos preguntamos cómo es posible, que teniendo en cuenta la presencia de grupos de lobo actual y garantizando su reproducción segura, la tendencia de crecimiento de la población lobera sea al alza considerablemente y el número de ataques haya descendido de forma notable en los últimos 10 años.

Para más acoso, el Gobierno del Principado aprueba en el año 2002 el primer plan del Lobo. Un plan de Gestión que definiría la situación legal del Lobo en Asturias. Estableciendo el ámbito territorial de aplicación y su zonificación. Enumerando también las actuaciones y directrices de gestión, normas para su ejecución, seguimiento y revisión. Evidentemente a día de hoy todo el mundo sabe el fracaso del citado plan, por un lado por apartar a la parte científica de todos los estudios correspondientes, por apartar a la parte ecologista de la mesa del lobo y dar más peso a sensacionalismos baratos sacados de titulares de prensa disfrazándolos de conflictividad social para justificar más muertes de Lobo y para quedarse aún más agusto elaborar un Segundo Plan donde ya ni se respeta la época de cría de la especie y la posibilidad de la participación cinegética en los controles poblacionales.

Evidentemente, viendo el transcurso de la situación, desde Lobo Marley no nos podemos quedar parados y en vista de que las alegaciones presentadas por diferentes grupos conservacionistas, ciudadadanas y ciudadanos de todo el territorio nacional fueron desestimadas, no nos quedó más remedio que presentar un Contencioso Administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias contra la Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos. Denunciando el Decreto 23/2015 de 25 de Marzo, que aprueba el Segundo Plan de Gestión del Lobo en el Principado de Asturias.

Diez años de Planes de control que han sido una cadena de errores de manera constante. Creo que nos toca hacer balance y ver estos errores  ya que la Administración no quiere ver y demostrarles que los objetivos propuestos no han sido cumplidos y que por tanto debe sentarse a negociar para modificar aquello que no ha funcionado. Para ello, desde Lobo Marley instamos al Principado que forme una nueva mesa de negociación, donde como bien dijo la Consejera, deban estar todas las partes afectadas, cosa que no se ha cumplido hasta el momento.

El Plan de Gestión ha sido un fracaso absoluto, no ha mitigado conflicto alguno. Principalmente el mayor de los errores ha sido el plan de indemnización actual de daños, la penosa realización de control poblacional por parte de la Guardería Rural (Que nunca debió existir) y por los seguimientos realizados sin control científico. Asturias se llena la boca de ser pionera en Gestión del Lobo, pero el fracaso del Comité Consultivo deja entrever que de pionera nada. El manejo poblacional ha supuesto un gran esfuerzo sí, pero económico para toda la población asturiana.

Lobo Marley quiere fomentar la utilización de métodos preventivos y que la concesión de ayudas se centre en prevención e investigación de la efectividad de los métodos. El Lobo presenta un gran atractivo turístico y no está siendo potenciado ya que favorece a la economía. Seguiremos defendiendo que hay que recuperar y dar valor al patrimonio cultural asociado al Canis lupus. Destinar más recursos a la investigación y no a la eliminación, esto es imprescindible. Para ello la especie debe protegerse y comenzar de cero. Establecimiento de protocolos de indemnización para evitar fraudes, Asturias tiene pendiente muchas causas de fraude ganadero y eso da una muy mala imagen al sector que no defrauda. Creación de comisiones de valoración, corresponsabilidad de los ganaderos y ganaderas en la aplicación de métodos preventivos y por parte de la Administración que fomente su uso.

Sin duda un día como hoy, Día de Asturias, mucha gente no puede celebrar que su tierra está echando a perder, quizá, la mejor representatividad de la especie en toda Europa. Ni Asturias ni los Asturianos se merecen esto..

Asociación Lobo Marley


joven agricultora


Un Gobierno Autonómico que no tenga por objeto promover el empleo, abordando las cuestiones medioambientales, económicas, sociales y las relacionadas con el mercado de trabajo de una manera integrada, no nos servirá absolutamente para nada.


Asturias es rural hasta la médula. Diez mil verdes kilómetros cuadrados así nos lo recuerdan desde el Cabo de Peñas hasta Braña dos Chagozos, desde Ribadedeva hasta San Tirso de Abres. La comunidad autónoma más montañosa de España y de las más montañosas de toda Europa. Aún así hay personas que ven a su propia tierra como una gran urbe, sin darse cuenta del daño que eso nos hace a toda la asturianía.

Esta entrada es una invitación al Gobierno Regional y a los interlocutores sociales para que lleven a cabo un análisis, un replanteamiento y una reorientación de las políticas aplicadas hasta el día de hoy. Unas políticas, bajo mi modesto punto de vista, totalmente estancadas en el pasado. Tanto o más como el propio nombre de nuestra asamblea legislativa, llamada “Junta General del Principado” en honor a la medieval representación de los concejos ante la Corona.

Quizá el gran peso de los sectores secundarios y terciarios no nos dejan ver la realidad en la que la Asturias Rural se encuentra ahora mismo. Siendo el sector primario el más dañado y olvidado por los diferentes partidos que han gobernado hasta ahora. Una minería agonizante y abocada al cierre inminente, un sector pesquero artesanal que el gobierno no ha sabido defender en Europa como se merece y un gran retroceso en el sector agrícola-ganadero que aún ocupa al 6% de la población activa de nuestra autonomía. La Asturias rural se empobrece.

Nunca es tarde para abordar el reto de promover el empleo y reducir la pobreza en las zonas rurales, pero no sin antes reconocer los verdaderos fallos cometidos por el actual Gobierno autonómico. Fallos de mala gobernanza que son actualmente indicadores del fracaso de la política rural. El más importante es su insistente apoyo a la representatividad política en lugar de la participación pública en la vida política, la ausencia permanente de participación en los procesos de adopción de decisiones sobre cuestiones de interés público, una formulación arbitraria de las políticas agrícolas sin tener en cuenta la incidencia de las decisiones sobre las partes interesadas clave, el público en general y los grupos vulnerables. Una burocracia no sujeta a ningún tipo de supervisión y que actúan en función de sus propios intereses o de algunos colectivos influyentes y no de los intereses del público general. La no reparación de las injusticias y la no garantía de soluciones oportunas y equitativas de los conflictos. Corrupción y abuso de poder que al final han socavado la confianza de toda la asturianía en la vida política.

Todo esto pone al descubierto la mala gobernanza, revelando las debilidades institucionales y casi siempre el poco control que el actual gobierno ha ejercido sobre el territorio astur. Esta mala gobernanza a despertado el malestar social y por ello es momento de crear alianzas, abordar cuestiones nuevas y trabajar con las organizaciones rurales. Porque la agricultura asturiana debe cumplir una función esencial en la transformación de la economía. El crecimiento sostenible del sector es particularmente eficaz para reducir la pobreza. Para aumentar la calidad y la cantidad de la oferta de empleo en las zonas rurales se requiere una buena gestión de la economía política y eso no se ha sabido hacer ni defender.

Por consiguiente, hacen falta enfoques territoriales que creen ventajas competitivas a nivel local y se centren en el logro de una competitividad sistémica. Las ventajas competitivas no se heredan, sino que se crean, de manera que el dinamismo de los empresarios, la intensidad de la competencia local y la capacidad de los actores locales para tomar parte en movilizaciones colectivas eficaces son tan importantes como los recursos naturales y otras ventajas comparativas similares.
Después de tanta crítica en estos párrafos llega la hora de las propuestas de mejora. Como cualquier buen agricultor o agricultora, la preparación del terreno es sumamente importante para obtener el mejor rendimiento de la producción, por ello es necesario promover un entorno propicio para el establecimento de empresas sostenibles en las zonas rurales tanto agrícolas como no agrícolas. Potenciar la mejora en el acceso de las pequeñas agricultoras a las oportunidades de mercado, respaldando su participación en las cadenas de valor nacional y mundial. Atraer y mantener a la juventud a los empleos rurales, mejorar la equidad, la eficiencia y la inclusión social mediante una política tributaria apropiada. Fomentar el acceso a la tierra y su uso productivo, mediante la reforma agraria, la promoción del mercado de arrendamiento de tierras y la prestación de servicios a las pequeñas agricultoras. Fomentar un enfoque de desarrollo económico local , que se apoya en sectores y cadenas de valor específicos, caracterizados por tener fuertes efectos multiplicadores de empleo, como el turismo o el procesamiento de productos agrícolas. Dar prioridad a programas de creación de empleo para los jóvenes y las mujeres de las zonas rurales, que también incluyan el desarrollo de la capacidad empresarial. Fomentar la protección de la maternidad para las mujeres de las zonas rurales.
Son largas y amplias las propuestas que por no extenderme se pueden aplicar, lo que daría para hacer una segunda entrada sobre el tema que ahora estoy tratando de exponer. Por ahora dejo en el aire una pregunta final para el debate: ¿El nuevo Gobierno Autonómico o Local que salga de las próximas elecciones de Mayo qué propuestas van a poner encima de la mesa para mejorar el empleo rural decente, además de qué manera pueden ampliarse y mejorarse la protección social y la inclusión social en las zonas rurales?