UN PLANETA URBANO

Publicado: 17/04/2012 en Cultura, Sin categoría

Un planeta urbano

Según todos los datos, más de la mitad de la humanidad vive ya en contextos urbanos y el proceso de urbanización del planeta se va a acelerar aún más en las próximas décadas. A la atracción que siempre han ejercido las grandes urbes como entornos de posibilidades para la mejora de las condiciones de vida y el acceso a los servicios, se unen hoy las crisis económica y ecológica con sus consecuencias alimentarias, y en algunos casos el desplazamiento forzado a consecuencia de situaciones de violencia en los medios rurales, o a conflictos armados de desigual intensidad.

Pese a las muchas limitaciones que tratan de imponer los Estados, la invasión de zonas periurbanas o la congestión y sobrepoblación de zonas ya urbanizadas son dos fenómenos que han experimentado un enorme crecimiento. Las autoridades se ven incapaces de proveer servicios a estas poblaciones y en otros casos no quieren hacerlo pensando que ello supondría, de alguna manera, legitimar esas invasiones e incluso incentivar nuevas llegadas.

En cualquier caso, la ausencia de presencia estatal en muchos de los nuevos barrios y asentamientos ha hecho que las situaciones de violencia en ellos se hayan convertido en un hecho cotidiano. En unos casos motivada por la delincuencia, el tráfico de drogas, la trata de personas o el juego, entre otras variables, pero en otros por un verdadero intento de control social y económico del territorio y de todo lo que sucede en él. Por eso hablamos de “violencias” urbanas, pues el uso de la fuerza toma mil caras en estos escenarios y sería simplista unificarlo.

Respuestas humanitarias
Estas situaciones han hecho que desde hace algunos años algunas organizaciones humanitarias y muy especialmente las organizaciones internacionales Cruz Roja y Media Luna Roja se planteara un nuevo tipo de trabajo en estos contextos, tratando de mitigar los efectos de la violencia sobre los más vulnerables. El sufrimiento es independiente de la causa que lo provoca, y en esta lógica otras organizaciones como Médicos sin Fronteras, Save the Children o Viva Río llevan trabajando en estos contextos casi una década. El respeto que su trabajo genere es la clave de su aceptación por parte de los grupos violentos y de las posibilidades reales de acceso a las zonas más problemáticas. A zonas a las que algunas veces no tiene acceso el Estado.

Algunas de estas acciones de protección y mitigación están teniendo resultados positivos pero plantean dudas sobre la dejación de responsabilidad por parte del Estado o de la sustitución de sus funciones por parte de organismos privados. En todo caso, es un abordaje nuevo a una situación dramática a la que nadie parece tener interés en encontrar solución.

Francisco Rey

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s